5 pasos – preparación del Té

BUEN AGUA
Se dice que en la antigua China, los maestros del té eran capaces de reconocer el agua específica que se había usado para elaborar la bebida; sabían si ésta provenía del borde de un río, del medio de un torrente o del fondo de un pozo. También se cuenta que la reina de Inglaterra nunca viaja sin su provisión de agua de manantial usada para preparar su té.
A un nivel más modesto, es importante utilizar agua fresca y pura, sin olores y preferentemente sin cal. En algunas zonas de España, el agua corriente del grifo es bastante blanda y perfectamente apropiada para elaborar un magnífico té.

PRE-CALENTAR LA TETERA
Tanto si se usa té en pirámides como a granel, una vez hervida el agua, se pone un poquito en la tetera y se mueve con el fin de calentarla. Esto es muy importante ya que estando caliente, evitaremos que se enfríe el agua que verteremos después y así permitiremos que las hojas liberen todo su perfume durante la infusión.

LA CANTIDAD ADECUADA DE TÉ
Se vacía la tetera, y se ponen las hojas de té dentro siguiendo las recomendaciones.

VERTER EL AGUA A PUNTO DE EBULLICIÓN SOBRE EL TÉ
El agua nunca debe estar hirviendo al verterla sobre el té sino que debe estar a una temperatura de entre 70ºC y 90ºC dependiendo de la variedad.

DEJAR REPOSAR
El tiempo de reposo depende también del tipo de té. Un té verde ligero debería dejarse reposar 1 ó 2 minutos mientras que otro más fermentado puede estar hasta 5 minutos.
¡Y listo para servir!